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viernes, 13 de agosto de 2010

Review: Inception


Así es la vida, mientras todos en Estados Unidos tienen los ojos puestos en Scott Pilgrim Vs. The World, que se estrena mañana, acá recién estamos viviendo lo que Inception fue allá hace unas cuantas semanas. 

Sigan leyendo para conocer mis impresiones después de ver una de las películas más esperadas del año.

martes, 20 de julio de 2010

Review: The Ghost Writer

La última película de Roman Polanski que vi fue El Pianista. Me acuerdo que la vi varias veces durante una semana de 2003. En ese tiempo no sabía muy bien quien era Polanski, pero si sabía que El Pianista era una de las mejores películas que había visto en mi vida. Verla era sentir el decenso al infierno y la posterior resurreción de Wladyslaw Szpilman, interpretado por Adrien Brody. Fue la película más real y efectiva que había visto.
7 Años más tarde, algo de El Pianista se despierta en la mente al ver The Ghost Writer, no porque las historias de ambos filmes se parezcan ni nada por el estilo (de hecho, The Ghost Writer se parece más a Shutter Island en ese sentido). Al contrario, la idea de comparar a The Ghost Writer con El Pianista tiene que ver con la forma en que Polanski involucra al espectador en sus filmes. Aún cuando uno sea un retrato del holocausto y el otro un thriller político, ambos están impregnados de un realismo que escapa a cualquier género, y que hace irresistible cualquier historia.
The Ghost Writer es un relato que se cocina a fuego lento. Como toda película de misterio, llena de preguntas y cabos sueltos, necesita de algo más que una buena narración para mantener atrapado al espectador hasta el desenlace: una buena actuación del protagonista y una música incidental acorde a la tensión del ambiente en cada escena son elementos necesarios, pero lo que hace sobresalir a The Ghost Writer es su oscura y sugerente atmósfera.
Un escritor fantasma es alguien que es contratado para escribir biografías o memorias ajenas sin recibir crédito alguno, y la historia comienza precisamente con nuestro nunca nombrado escritor fantasma, The Ghost (Ewan McGregor), siendo contactado para terminar las memorias de un ex primer ministro de Inglaterra: Adam Lang (Pierce Brosnan). Digo terminar y no escribir porque gran parte del trabajo ya ha sido realizado por el anterior escritor fantasma, quien ha muerto bajo misteriosas circunstancias en la isla donde Adam Lang se refugia, escenario con el que deberemos tratar por el resto de la película; un lugar predominantemente gris, lluvioso y frio, lleno de personajes que parecen guardar grandes secretos relativos a Lang y a su pasado.
En esta atmósfera, lo que sigue es un apasionante relato que, a pesar de desarrollarse lentamente, no da pie a pausas o desconcentración alguna. Obviamente el escritor fantasma comienza a descubrir secretos que lo llevarán a una verdad más grande. Pero lo importante aquí es la forma en que todo se nos sugiere sin echar mano a recursos baratos. Todo es tensión y suspenso contenido de tal forma que nunca se libera de golpe. Las respuestas no vienen sino al final del filme, y cuando llegan lo hacen sin bombos ni platillos, ya que lo mejor ha sido cómo se han construido las preguntas. El rol de los actores en esto es fundamental. Si bien las actuaciones son precisas y nadie brilla, son lo suficientemente realistas como para convencer desde un primer minuto e involucrarnos con la causa del escritor fantasma pese a conocer poco y nada sobre su pasado y sus motivaciones.
The Ghost Writer es una cinta sólida en casi todos los aspectos. Quizá el hecho de que sea una película de género le reste puntos a la hora de quedar en la memoria como una de las grandes, pero en su liga sin duda está en lo más alto. Siempre me ha resultado difícil recordar historias intrincadas, más aún cuando el tema en cuestión es la política, pero con The Ghost Writer seguramente será diferente, porque como lo he dicho, la historia, aún siendo contundente y muy bien estructurada, pasa a segundo plano en favor de la brillante atmósfera que crea Polanski a través de una hermosa cinematografía que retrata locaciones que evocan misterio por si solas, esto sin mencionar la provocativa banda sonora que acompaña el sentido de amenaza presente en cada escena.
Vean The Ghost Writer. Los que saben de política dicen que hay paralelos con Tony Blair y George W. Bush. Yo, que no se nada, disfruté la película por lo que es: un excelente y original filme de suspenso del viejo Polanski.


Descarga The Ghost Writer vía Torrent desde acá.
Bájala acá en Descarga Directa
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martes, 22 de junio de 2010

Review: Toy Story 3

Hoy tengo varias razones para estar contento. Una de ellas es, por supuesto, que Chile le ganó a Suiza en el Mundial de la FIFA y que está puntero en el grupo H, a punto de clasificar a segunda ronda. GRANDE CHILE MIERDA. Pero la verdad es que este post es sobre otra cosa que me tiene feliz, y es que puedo decir con orgullo y satisfacción que he visto una película con un "3" en el título que ha resultado ser más que extraordinaria.
Bien siemple: Toy Story 3 la mejor película de Pixar que he visto. El hecho de que sea parte de una trilogía, y más específicamente la parte concluyente no me hace sino pensar en que la magia de Pixar es y siempre ha sido mucho mayor que la de otros gigantes de la animación (llámese DreamWorks y su eterna saga Shrek). Con toda una mitología detrás, muchos podrían haber argumentado que otra película de Toy Story estaba demás. Es fácil caer en clichés y autorreferencias, explotando la magia de los personajes principales hasta dejarlos sin una gota de originalidad o, digámoslo así, humildad; vean el ejemplo de Shrek: con 4 películas a su haber, todavía se cuelga de lo chistoso que en algún momento fueron el Burro y el Gato con Botas, usándolos en todas sus facetas posibles y agotándolos a más no poder. Quizá lo único bueno de eso es que uno así puede diferenciar una idea pobre y una idea magnífica, como lo es Toy Story 3.
Más que celebrarse a sí misma, Toy Story 3 (del director Lee Unkrich) propone una historia total y completamente nueva, con el humor más efectivo que he visto este 2010 y, por otro lado, con las secuencias más emotivas que he visto en una película animada. Perdón si hablo solo con superlativos, pero es la pura y santa verdad. Quizá sean millones y millones los que Pixar invierte cada año para mantenerse así como la punta de lanza en el cine de animación, lo que para algunos pueda ser un camino directo hacia un resultado artificial y comercial, pero la verdad es que vale la pena, porque la magia no se agota, aún a 15 años de haberse estrenado la primera película de Pixar: Toy Story.
Basta de halagos. Toy Story 3 es una historia triste en su concepto, pero entretenidísima en su ejecución. La idea es que Andy, el dueño del grupo de juguetes, ha crecido y se apronta a entrar a la universidad. Woody, Buzz, y sus amigos, son olvidados por equivocación y terminan por ser enviados a una guardería donde el trato que reciban no será como el que esperan; finalmente deberán escapar de ahí cuales presos de Alcatraz. Lo mejor de esta trama es que introduce muchísimos personajes nuevos, de los cuales algunos causan más de una carcajada al solo aparecer en pantalla (recuérdenlo, son juguetes!). Por otro lado, la idea de "el gran escape" es llevada de una forma rápida y entretenida como pocas veces se ha visto. Quizá sean demasiados los detalles que hacen que esta película un clásico instantáneo del entretenimiento, pero destacan la relación entre Barbie y Ken (sobre todo las referencias a la sexualidad de Ken), el nuevo villano Lotso y el triste origen de su maldad, el payaso que perdió la sonrisa, y el mono que lo ve todo.
Ojo amigos, quizá esta no sea una película del todo para niños. Hay bastantes referencias dirigidas a un público más adulto, digamos que quellos que crecieron viendo Toy Story la van a disfrutar más que un niño de 7 años. Además, el tono de Toy Story 3 es mucho más oscuro, y el tema de la vejez y las segundas oportunidades de la vida puede parecer un poco sombrío a veces.
¿Qué más decir? Nada. Toy Story 3 es una película perfecta. Van a reir y van a llorar por partes iguales. Créanme.


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jueves, 20 de mayo de 2010

Review: Me and Orson Welles

Parece que las películas "rezagadas" del 2009 traen gratas sorpresas. En el review anterior teníamos a la magnífica Looking For Eric, y ahora tenemos a la última obra de uno de mis directores favoritos, Richard Linklater (para los que no saben, director de Dazed and Confused, Before Sunrise, Before Sunset, School of Rock).
Se trata de Me and Orson Welles, basada en la novela del mismo nombre del autor Robert Kaplow. La cinta de Linklater cuenta la historia de Richard Samuels, un adolescente que sueña con ser actor, y que por las casualidades de la vida, logra ser contratado por el mismísimo Orson Welles para la obra shakesperiana Ceasar, en el New York de 1937. En los protagónicos tenemos a Zac Efron como Richard, y al debutante Christian McKay en el papel de Orson Welles.
Sabiendo de antemano que Richard Linklater es uno de los directores más versátiles de las últimas 2 décadas, podríamos esperar cualquier cosa de Me and Orson Welles. Esta vez nos encontramos con un filme mainstream de corte familiar, aunque decir solo eso sería casi una falta de respeto. Me and Orson Welles es mucho más de lo que parece, es una linda historia de admiración, y por otro lado, de amor, pero más que eso es el retrato y homenaje a un grande del cine y del arte en general. Es tan viva la recreación que Linklater hace de Orson Welles a través de Christian McKay, que es inevitable sentirse atraído hacia la figura del célebre actor, director y creador. McKay derrocha carisma al interpretar a Welles en segundo de cinta, dejando bien en claro todo lo sabio, elocuente, maníatico e incluso manipulador que era, tanto así que ahora entiendo a los que lo postulaban para la categoría de mejor actor en los pasados Oscar. Pero me estoy arrancando mucho con McKay y Welles; déjenme contarles un poco más de la historia, que al fin y al cabo tiene que ver más con Richard Samuels que con Welles.
Richard sueña con ser un actor, o con estar en el mundo del espectáculo, como él da a entender; y va a dejar todo de lado con tal de cumplir sus sueños, incluyendo la escuela y su vida familiar. Al ver la oportunidad que estar en una obra de Welles le significa, decide sumergirse de lleno en el mundo del teatro, para ir, poco a poco, estableciendo lazos con los personajes que le mostrarán los detalles de la vida tras el telón. Pero lo que quizá marque más a Richard sea conocer a Welles y descubrir todas sus falencias y virtudes: al hombre detrás del personaje.
Toda la historia está contada de manera muy simple y entretenida. Zac Efron se luce como protagonista, haciendo inmediatamente que nos identifiquemos con él fácilmente. No es necesario que conozcamos detalles de su vida más allá de su sueño de convertirse en actor, Efron le pone el corazón necesario al personaje para dar a entender que a Richard solo le importa estar sobre el escenario y seguir una carrera bajo el alero de Welles. Quizá Me and Orson Welles actúe en varios niveles, ya que si bien es una historia familiar, también tiene infinitas referencias hacia la persona de Welles y lo que significó y significa en la cultura norteamericana. Y aquí Linklater cumple muy bien al representar la época, sin caer en clichés ni en convenciones típicas: todos los personajes son tridimensionales y tienen tanto virtudes como fallas, y se agradece que a pesar de ser un relato inocente, también tiene partes que bien podrían ser oscuras si no se enfocaran con el humor de Linklater.
Me and Orson Welles es una bonita película. Más allá del homenaje al director de Citizen Kane, la película de Linklater es una historia encantadora que se sostiene por si misma. Lo mejor del filme es la honestidad y el humor con que se aborda a los personajes y sus actitudes que pueden o no ser moralmente correctas. Como siempre, Linklater da en el clavo nuevamente, esta vez con una película que se acera más a su lado tradicional, pero que no se queda ahí y encanta como todas las demás de su catálogo.


Descárguenla acá por Torrent.
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martes, 18 de mayo de 2010

Review: Looking For Eric

Me acuerdo que una vez vi una película de Ken Loach, hace 2 años más o menos, The Wind That Shakes The Barley (2006), y la vi hasta la mitad por alguna razón desconocida.
Anoche me encontré con esta magnífica cinta, Looking For Eric, y ahora que se que es de Ken Loach, me dan ganas de terminar la que de dejé a medias, a pesar de que los temas de ambos filmes son totalmente distintos.
Looking For Eric (2009), tiene como ejes muchos temas, como la amistad, la relación padre-hijo, el amor perdido, las pandillas, la violencia, la superación personal, la pasión por el deporte, pero por sobre todo, la admiración hacia un ídolo. El protagonista, interpretado por Steve Evets, es Eric Bishop, un cartero que ya no da más con la vida que lleva. Por un lado, su casa es un desastre y sus hijos prácticamente no lo toman en cuenta, haciendo y deshaciendo a sus espaldas, y por otro, Eric sufre por ser incapaz de recuperar a su esposa, a quien abandonó hace largos años, dejando como fruto de la relación a una hija que ahora trata de juntarlos nuevamente.
Eric sufre de una evidente depresión, y sus amigos están preocupados por él. Tratan de hacerlo reir y de animarlo, pero nada parece resultar. Al parecer el único que puede darle ánimos es su máximo ídolo e inspirador, Eric Cantona. La pasión de Eric Bishop es el fútbol, y los últimos momentos de alegría que recuerda son los goles de Eric Cantona, el francés que brillara en el Manchester United en la década del 90, y quien hace un magnífico trabajo interpretándose a sí mismo en el filme. A pesar de que no lo conoce en persona, Bishop tiene tal admiración por el carismático futbolista que una relación de amistad entre ídolo y admirador no parece tan lejana.
Es aquí donde comienza una linda historia de inspiración y superación. La relación entre Bishop y Cantona es cercana, y ambos se cuentan secretos; Cantona le revela a Bishop sus momentos más dulces con la camiseta de los Reds, sus actuaciones, sus pases, y goles, pero la verdad es que Cantona, a pesar de hablarle en francés y parecer extremadamente real, no es más que un producto de la imaginación de Bishop.
Looking For Eric debe ser una de los mejores filmes familiares que he visto en el último tiempo, y es por el simple hecho que tiene de todo. Humor no le falta, y cuando llega el momento del drama, se hace notar. Eric Bishop es un personaje tan humano y querible que cualquiera se va a sentir identificado con él. Además, el enfoque único que Ken Loach le da al tema de la admiración hace de la película una experiencia más atractiva, no solo porque la amistad de Bishop y Cantona sea imaginaria, sino porque cada vez que aparece el ex-futbolista francés se roba la película. El mismo carisma con el que lo vimos hacer goles en las canchas de Inglaterra, lo tiene en esta genial cinta de Loach.
No se pierdan Looking For Eric, y menos aún si les gusta el fútbol, aunque en realidad no se trata de una película de deportes. Se van a sorprender, porque a pesar de que Looking For Eric hace uso de recursos muy manoseados en el drama convencional, tiene momentos que, sin duda, van a quedar en sus memorias, sobre todo esa épica secuencia del clímax, créanme.


Pueden descargarla via Torrent desde acá.
Descarga directa, acá.
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viernes, 7 de mayo de 2010

Review: Ojos Rojos


Cuando se trata de la selección chilena siempre me ha gustado hablar de fútbol, y qué mejor que hacerlo ahora cuando la excusa es el cine.
Ojos Rojos es un documental de una historia silenciosa que se remonta a varios años atrás, por allá por el 2005 con una Roja fracasando en su camino a Alemania 2006, con la cámara metida ahí mismo en los camarines, junto a Pinilla, Quique Acuña, Calule Meléndez, Luis Fuentes, Luis Jimenez, David Pizarro, y también, para los que se habían olvidado, junto a Humberto Suazo, Jorge Valdivia, y Matías Fernandez.
Es el último partido de las clasificatorias, en Santiago, contra Ecuador. Pizarro da un paso al costado después del desastroso empate 0-0 frente a los de Quito, y el jóven Matías Fernandez está callado, como si no perteneciese ahí, a ese grupo que nunca iría a Alemania. Y de cierta forma era así. Ojos Rojos comienza con una derrota y se desarrolla en silencio hacia un desenlace triunfal, con villanos y héroes de carne y hueso. Desde ya aviso que si quieren ver un recuento de goles mejor busquen uno en Youtube, porque la cinta de Sabatini, Sallato y Larraín es otra cosa. Sin narrador y con cámaras apostando a la oportunidad del gol, tomando algunos a medias, y otros simplemente dejándolos pasar, Ojos Rojos se gana el corazón del espectador a través de instantes precisos, y por qué no, emotivos a más no poder; por lo menos emotivos para el hincha, para el que disfruta del fútbol chileno, y eso es, por estos días: todo el mundo.
Bonini le habla a Carmona, Jara y Vidal y les dice que uno de ellos va a hacer un gol, se los da firmado como alguien que sabe de lo que habla. Instantes después Jara convierte y cumple la profecía del argentino. Un poco más adelante tenemos una de las escenas mas decidoras y complejas del filme: en el partido de vuelta contra Bolivia, Bielsa encara a Matías Fernandez por su juego, el calerano está al borde del juego quejándose por alguna infracción, "¿Qué pasa ahora Matías? ¡Siempre pasa algo!" le grita Bielsa con dureza. No pasa ni fracción de segundo y tenemos a la cámara aumentando la mitología de la selección de Bielsa: enfoca al Mago Valdivia preparándose para entrar a la cancha y reemplazar a Fernandez, poniéndose la imponente número 10 y recibiendo las instrucciones del profe. Nadie dice nada, no hay narrador que sirva para explicar lo que significa en estos momentos el mito del Mago versus el Mati: el regalón de la casa y el genio, el tranquilo y el rebelde, el talento y la viveza, son cosas que solo un hincha puede entender y que Ojos Rojos sabe plasmar a la perfección con poquísimos recursos.
Podría haber sido de mil maneras diferentes. De cierto modo hubiese sido fácil subirse al carro de la victoria habiendo estado juntando material desde el 2005, pero los realizadores del documental se decidieron por algo mucho más fino y sutíl, y de verdad se agradece. La propuesta es humilde y honesta. Si no se filmó el gol, no se mostró no más, de todas formas se entiende la idea, no hay canciones ni cumbias alusivas al Loco Bielsa ni biografías del Niño Maravilla y Arturo Vidal contando cómo siempre supieron que triunfarían con la pelota para ayudar a sus familias. No, Ojos Rojos no se trata de eso. No me malentiendan, la picardía y el humor están, y por todas partes y a cada rato, pero de forma modesta y generosa, sobre todo con el que parece ser el "protagonista" de la cinta, Sergio Riquelme, un locutor de Valdivia que es aperrado como él mismo a la hora de cubrir a la Roja, aunque la tele no se vea, y aunque no lo dejen entrar al estadio a reportear.
A lo mejor el poster de Ojos Rojos no es muy atractivo, y quizá la edición de sonido tampoco sea de las mejores: en las escenas "en-juego" se deja en evidencia la pos-producción de los sonidos y a veces incomoda un poco. Pero el que va a ver el documental sabe a lo que va, aún cuando esté esperando "algo más de acción". El hincha se va a conformar y se va a reir, quizá hasta una lágrima se le escape con la escena de la clasificación al Mundial de Sudáfrica. Porque es fútbol, y sea como sea va a encantar. Créanme que con ver la escena del Mago se van a sentir pagados.
Vayan a ver Ojos Rojos al cine, porque es la mejor manera de despedir a la Roja y empezar a vivir la fiesta más grande de todas.


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jueves, 22 de abril de 2010

Review: Pirate Radio (The Boat That Rocked)


Este no es ningún estreno, no por lo menos en la pantalla grande, donde apareció ya hace varios meses. Eso si, acaba de salir en DVD.
Pirate Radio, dirigida por el hombre responsable de Love Actually, Richard Curtis, es una comedia muy simple, centrada en una idea más simple todavía. Resulta que en la segunda mitad de los 60, y más específicamente en 1966, para emitir música pop y rock, las radios debían romper un poco las reglas y lo hacían de manera ilegal. La mejor forma que encontraron, fue subirse a un barco, y transmitir desde ahí mismo: desde las aguas del Mar del Norte que baña las costas del Reino Unido. Rock Radio era una de esas estaciones pirata escondidas en un barco, y es también el lugar a donde llega Carl (Tom Sturridge), el protagonista, un jóven cuyo padrino es algo así como el director de la radio, Quentin (Bill Nighy). Con una radio transmitiendo The Who, The Rolling Stones, The Kinks, The Beach Boys, The Turtles, Cream, Jimi Hendrix y Otis Redding día y noche, no es difícil esperar encontrarse con una serie de personajes de lo más extraños y psicodélicos. Entre estos encontramos a The Count (Philip Seymour Hoffman), algo así como el locutor leyenda del barco, Angus Nutsford (Rhys Darby), casi repitiendo su excelente papel de Murray en The Flight of The Conchords, Doctor Dave (Nick Frost), un obeso sex symbol, y muchos, muchos otros que le dan vida al "boat of love". Por otro lado, tenemos lo que genera el conflicto de la historia: el conservador ministro Dormandy (Kenneth Brannagh), está decidido a acabar con las estaciones pirata, y llegará hasta las últimas consecuencias para hacerlo.
Como ven, The Boat That Rocked tiene todo para triunfar y entretener, y por otro lado, su duración de 2 horas 15 minutos, podría indicar que estamos frente a algo de proporciones épicas, pero lamentablemente nada es como parece. La primera gran debilidad es Carl, el protagonista. En un principio creemos que la historia se centra en él y sus experiencias al interior del barco, pero el personaje es tan débil y plano que se pierde rápidamente y vuelve a aparecer a ratos para recordarnos que aún existe. Nunca lo vemos hacer algo heróico o memorable, nunca lo vemos ganarse la confianza de nadie y aún así todos parecen estimarlo mucho.
Otro punto en contra es la misma idea de las radios piratas flotantes. No es que la idea no sea actractiva, al contrario, resulta totalmente interesante, pero la forma en que se nos muestra puede ser un poco decepcionante. Desde un principio debemos asumir que la radio es cool y que todos los personajes presentes en ella también lo son. Nunca se nos cuenta nada del pasado de ningún locutor, tampoco se nos cuenta nada del proceso que hubo antes de llegar a ser una radio pirata. En ese sentido, hubiese sido más entretenido, por lo menos para mi, una película sobre cómo un grupo de locutores llegan a agruparse para transmitir en una radio flotante.
Tercero. Todos sabemos que una película como esta DEBE hacer uso de la banda sonora. Sería un desperdicio si no se hiciera. Pero lo que tenemos acá es un abuso. Nada malo con las canciones, pero hacia el final se hace excesivo la sucesión de temas, a cada rato recordándonos que estamos viendo una película sobre el grandioso Rock n' Roll, acabando en pobres guiños (intencionales o no) a Cameron Crowe y Wes Anderson.
Derechamente, no tienen por qué ver esta película. No se pierden de nada. Hay momentos divertidos, como en todas las películas, pero sinceramente mejor bájense la banda sonora. La experiencia va a ser mucho mejor, y no van a tener que estar sentados durante más de 2 horas.



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miércoles, 21 de abril de 2010

Review Especial: Sed de Mar


No acostumbro a hablar sobre cine chileno, y no se si esto caiga en la categoría de "cine chileno" per se. Más que eso, es una película indie muy personal.

Esto es para los amigos de GrietaGarbo,

Sed de Mar es chilena, es cierto. Sed de Mar es una película de casi una hora de duración, compuesta casi en su totalidad por grabaciones caseras, también es cierto. Pero vamos, Sed de Mar no es lo que parece, ni en un principio, ni en un final, si es que se puede decir algo así.
Al verla es inevitable que se me vengan a la mente demasiadas cosas como para recapitular la película de una sola forma: The Blair Witch Project, Slacker y Dazed and Confused, ambas de Richard Linklater, el neorrealismo de Visconti, El Hombre y La Cámara, de Vertov, y por qué no, un poco harto de esa nostalgia chilensis que varios disfrutaron con Fuera de Control. Si, la telenovela de 1999. Para algunos quizá sea demasiada atribución, pero qué le vamos a hacer, por amateur que Sed de Mar pueda ser (en el mejor de los sentidos), es cine después de todo, y en los 57 minutos que dura, se gana su derecho a ser emparentada con los grandes y no tan grandes.
Como buen filme de la era Youtube y todo lo que eso conlleva, Sed de Mar pareciera arriesgar el drama por una serie de eventos y conversaciones al azar, de las cuales tiende a sobresalir en un principio el complicado tema del tampax y su complicado uso como hilo dramático. Retratando a personajes que bien podrían ser tus amigos de universidad, la cinta (o el archivo de video), nos intenta mostrar lo que pasa en un viaje a la playa de Papudo, de esos que todos alguna vez han hecho. Aparte de esta premisa, no hay mucho que decir, o quizá, hay demasiado como para resumirlo acá, pero para que vean de lo que hablo, en Sed de Mar podrán encontrar las respuestas a preguntas de este tipo: ¿Qué tiene en común Leandro Martinez con la trisomía del par 21? ¿podría el uso del tampax afectar la virginidad? ¿de qué hablan las mujeres cuando están solas? ¿existen en realidad toallas higiénicas con crema de chantilly? La propuesta de Sed de Mar tiene que ver con esos personajes que van desde el universitario culto hasta el niñito que habla con voz de nickelodeon; con esas conversaciones de carretes olvidados perdidas en algún rincón escondido de la memoria de una generación; con la sabiduría juvenil y popular de un país, y en este momento, de nosotros mismos.
Por muy mal que te caiga Carillo -uno de los personajes, y para mi el antagonista del filme- no podrás negar que las trivialidades de las que habla son las mismas que alguna vez salieron de tu mismísima boca, o que quizá pasaron por tu mente y te dio miedo de decirlas. Más allá de cualquier diferencia social que alguien pueda encontrar entre sí mismo y los personajes de Sed de Mar, la verdad es que ES ASÍ como nos vemos cuando se nos apunta con una cámara: un poco interesantes, un poco patéticos, un poco pedantes, un poco graciosos. De todo un poco, pero créanme, Sed de Mar no es el video del paseo de curso, ni tampoco un video sin editar de cuando eras jóven. Quizá sea eso y más, y cuando digo "más", me refiero a que hay un plan, después de todo, repito, estamos hablando de una película con todas sus letras.
En la era de un cine donde el ser humano puede ser totalmente prescindible, no es malo encontrarse con un pedacito de arte como este, una especie de Neo-neorrealismo por opción, porque no queda otra, y también, por gusto; un experimento arriesgado por el solo hecho de llevarse a cabo, pero que siendo bien sincero, funciona y finalmente termina por encantar.

Si disponen de 1 hora y quieren ver la película, pinchen acá.

O pidan la edición en DVD a grietagarbo@gmail.com. INCLUYE UN FANZINE!


Dénle a la imagen para ir directamente al blog de GrietaGarbo:


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domingo, 18 de abril de 2010

Review: Shutter Island


Entré al cine sabiendo que se trataba de una película de Martin Scorsese, aún cuando mi polola estaba 100% segura de que en los próximos minutos veríamos nada más ni nada menos que Inception, lo nuevo de Christopher Nolan. Más allá de la pequeña confusión causada por la presencia de DiCaprio en ambos filmes, ambos disfrutamos de principio a fin lo que desde ya puedo llamar una de las mejores películas de lo que va del año. Para algunos puede resultar una película menor en el repertorio de Scorsese, para otros el acercamiento prematuro al horror psicológico por parte del legendario auteur americano, pero la verdad es que lo que tenemos aquí, es esencialmente una excelentemente pulida cinta de misterio, donde a ratos, como espectador, parecerás estar tan desconcertado como nuestro protagonista, pero tranquilo, que al final del túnel siempre hay una luz, y de eso Scorsese no se olvida.
Shutter Island nos cuenta la historia de dos agentes federales que se embarcan hacia la "Isla Siniestra" (como la tradujeron al español) con el fin de resolver algo que a simple vista parece un misterio más en sus vidas: la desaparición de una prisionera-paciente de las dependencias. Uno de ellos es Teddy Daniels (DiCaprio), un veterano de la Segunda Guerra Mundial en tierras alemanas con un tormentoso pasado, el otro es Chuck Aule (Mark Ruffalo), es algo así como su side-kick, a quien Daniels acaba de conocer en el ferry que los transporta a la isla.
Shutter Island es una especie de mezcla entre prisión de alta seguridad al estilo Alcatraz y hospital psiquiátrico, donde las técnicas del electroshock y la lobotomía parecen haber quedado en el pasado, dando paso a un tratamiento más humano y respetuoso hacia los pacientes, todo controlado por la estricta visión del Dr. Cawley, interpretado por Ben Kingsley.
Dar más detalles de la película pasaría a ser algo injusto para ustedes, porque Shutter Island tiene como principal arma a estos pequeños elementos que irán modelando tanto la verdad del protagonista, como nuestra versión de los hechos.
Había leído en varios sitios que la película se hacía excesivamente larga, y que quizá el ritmo se tornaba un poco lento, algo con lo que no podría estar más en desacuerdo. Pocas películas me han hecho estar tan pendiente de lo que está sucediendo en la pantalla, por 2 horas y 18 minutos no me despegué del asiento, quizá atraído por las excelentes actuaciones de todo el elenco, y sobre todo por la del viejo DiCaprio, o quizá embobado por la finísima y elegante ambientación que Scorsese logra tan magistralmente recrear en la pantalla grande, dándole a Shutter Island un aire a película de Cine B de los 50. Todo en el filme conspira para que estemos atentos y saltemos de vez en cuando frente algún ruido o distracción, los cuales por ningún motivo llegan a ser trucos baratos.
Si quieres ir a ver Shutter Island porque piensas que es una película de terror, no vayas. Shutter Island interactúa con el espectador de otra forma: es un puzzle muy bien hecho, quizá tan bien llevado a cabo como The Departed, pero esta vez está apuntando derechamente a ti, como parte del público. Si podemos darle algún crédito a Scorsese por Shutter Island, se lo deberíamos a la magnífica historia y a la genial manera de contar y mostrar todos los giros de esta enmarañada trama, aún cuando todo se cocine a fuego lento.


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viernes, 19 de febrero de 2010

Review: La Teta Asustada


The Milk of Sorrow es el nombre en inglés de esta cinta peruana nominada al Oscar como mejor película extranjera. Dirigida por Claudia Llosa, el filme ahonda en pequeños pero significativos instantes en la vida de Fausta, una joven, que acorde a las creencias y supersticiones de su pueblo, posee una enfermedad conocida como "la teta asustada", la cual es contraída al momento de ser amamantada por el pecho de una mujer violada. La madre de Fausta fue abusada en los tiempos del terrorismo en Perú, y ha muerto recientemente. Fausta, quien vive con un miedo y una timidez constante, debe encargarse del cuerpo de su madre y al mismo tiempo tomar las riendas de su vida.
La Teta Asustada es una película con matices diferentes, pasando por secuencias que nos transmiten lo deprimente, lo extraño, y lo bello de la vida de Fausta y su peculiar pueblo. Quizá esto haga que no sea una película que guste a todos los tipos de audiencia; cada escena está cargada de significados, a veces dejando mucho a la imaginación. La misma personalidad de Fausta se nos presenta como un gran misterio al principio del Filme, por otro lado la directora deja en manos del público la resolución final de cada conflicto de la protagonista.
Con una cinematografía especialmente bella y cautivadora, Claudia Llosa nos presenta un filme difícil no por la inmensa cantidad de simbolismos y referencias culturales presentes en él, sino por el crudo retrato del Perú actual que muestra. La cinta es un particular acercamiento al tema del terrorismo y los temores que ha dejado en la población, donde quizá se nos muestre más de lo que se nos cuente debido a su poco convencional narrativa.
Puede que lo mejor del filme, en mi opinión, sea esa sensación que deja de estar en la duda de que si lo que se está viendo es real o meramente un cuento. Los personajes y la misma localidad donde se desarrolla la acción pueden parecer brutalmente reales un segundo, y al próximo totalmente extraños y ajenos a nuestra comprensión. A lo mejor esto es lo que diferencia a La Teta Asustada de otras películas y lo que la hace una experiencia imperdible.
La nominada peruana no corre con todas las de ganar en los Oscar, y lo más probable es que sucumba ante The White Ribbon o El Secreto de Sus Ojos. De verdad, después de ver esta película pienso que una película como La Nana no habría tenido nada que hacer en la ceremonia del Domingo 7 de Marzo; puede que la Teta Asustada no sea la cinta más animada del momento, pero si que es profunda, encantadora, y finalmente esperanzadora en muchos aspectos. Sin duda una gran representante de Latinoamérica, y digna de ser vista por cualquiera de nosotros.




lunes, 8 de febrero de 2010

Review: Collapse


¿Alguien se acuerda de ese video donde alguien explicaba por qué era mejor creer que el calentamiento global era un problema real en vez de ignorarlo por completo? La conclusión era muy simple: es mejor prepararse y tomar conciencia porque simplemente existe la posibilidad de que el problema sea verdadero, además, no se perdería tanto intentándolo.
Es difícil pedir otra reacción cuando uno se encuentra con documentales como Collapse, donde tenemos básicamente una entrevista a Michael Ruppert, ex policía del LAPD, reportero, e incansable combatiente contra los casos de corrupción dentro de la CIA, quien nos expone con extrema franqueza las causas de un inminente colapso mundial, enfocándolo desde diferentes áreas.
Como otros documentales de este mismo corte, Collapse aborda los factores que influirían en este apocalipsis: la falta de petróleo, la deuda monetaria, la calidad de los alimentos, y la poca viabilidad de las energías limpias. Si el cuento les suena conocido, no piensen que es más de lo mismo; Collapse es, en cierto modo, diferente. Acá no tenemos a Al Gore con su discurso políticamente correcto sobre el calentamiento global como en An Inconvenient Truth, ni tampoco tenemos a ese locutor neutro de Zeitgeist. Lo que tenemos acá es a un tipo que se mueve y trabaja lejos del la media convencional, y que no tiene miedo de decir lo que piensa y ve, aún cuando eso signifique oponerse a poderosas fuerzas políticas. Ruppert es un tipo que, por decirlo de alguna manera, está de nuestro lado.
No les voy a mentir, el ex policía no nos pone un panorama fácil. Su visión sobre el futuro es completamente oscura. Para él, no queda otra opción que prepararnos para un fin que ya está ante nuestros ojos, y que se seguirá desarrollando de formas complejas. Según lo que nos muestra Collapse, Ruppert, como muchos otros que han anunciado este colapso, está consciente de que muchos puedan negar que todo esto esté pasando, pero como es un tipo que sabe lo que hace, y se puede jactar de haber predicho la crisis económica de 2008, se muestra tranquilo ante ese tipo de reacción; en sus propias palabras: "Yo no soy ningún mesías, no tengo responsabilidad de salvar a nadie excepto a mi". Ruppert va al extremo de decirnos que ya es tarde para aprovisionarse con miles de latas de comida, y que lo mejor que podríamos hacer es aprovisionarnos con semillas, que serán tan valiosas en el futuro, como el dinero lo es ahora.
En resumen, Collapse es un documental duro y efectivo. Aún cuando sean del tipo escéptico, no podrán desligarse de lo que Ruppert tiene que decir. El tipo es tan carismático y apasionado que es inevitable pensar que la idea del colapso es verdad. Además, se me olvidaba, tiene evidencias contundentes.



domingo, 7 de febrero de 2010

Review: Fantastic Mr. Fox


Si alguien se imaginó que Fantastic Mr. Fox sería una versión animada de The Royal Tenenbaums, no se equivocó. Y es que el auteur Wes Anderson nos presenta una vez más, y para sopresa de pocos, el mismo filme, lo cual, créanme, no tiene nada de malo.
Fantastic Mr. Fox, basada en el libro para niños de Roald Dahl, trata sobre Mr. Fox, interpretado por George Clooney, un zorro, que aburrido de vivir en una madriguera junto a su familia, decide mudarse a un mejor lugar, y al mismo tiempo maquinar un robo de víveres a 3 de los más peligrosos granjeros de la zona, para así vivir la vida que siempre quizo vivir.
Quizá lo única diferencia importante entre las películas anteriores de Wes Anderson y Fantastic Mr. Fox, sea que esta última es una película animada. Y no estoy hablando del simple hecho de lidiar con figuritas en vez que con actores de carne y hueso, estoy hablando de todo lo que conlleva una película animada. En Fantastic Mr. Fox, Wes Anderson se ve casi obligado a darle un nuevo perfil a su estilo de siempre: La edición es mucho más dinámica y divertida, y la narración requiere de un ritmo que antes no habíamos visto ni en Rushmore, ni en The Life Aquatic with Steve Zissou.
Y es precisamente aquí donde reside tanto la fortaleza como la debilidad de esta cinta nominada al oscar. Por un lado, la animación, créanme, es diferente a cualquier cosa que hayan visto antes. Anderson, con ayuda del director de animación Mark Gustafson, utiliza varias técnicas de animación, de las cuales la más importante un stop-motion más lento que lo habitual, para resaltarla frente al espectador. Cada escena en Fantastic Mr. Fox está llena de detalles, y cada cuadro parece estar hecho con la misma dedicación que el siguiente. En este sentido, la película es una obra de arte única, con escenas que no han visto en ninguna otra película animada.
Lamentablemente, esto de la animación tiene un problema, sobre todo para Anderson, quién parece que lo único que no pudo hacer calzar en la película, fue el diálogo. Desde ya les digo que no me imagino a un niño viendo Fantastic Mr. Fox. Los diálogos particularmente minimalistas, que ya son su marca registrada, parecen perderse un poco en lo rápido de la película. La sensación es extraña cuando todo en el filme tiene un ritmo de película aventura, y nos encontramos, al mismo tiempo, con un diálogo sacado de Bottle Rocket o The Darjeeling Limited. Es simplemente raro y parece no funcionar del todo. Con esto, gran parte del humor se pierde, quizá porque son figuras artificialmente animadas las que nos tratan de hacer reir. Porque en Fantastic Mr. Fox, gran parte de la comedia, a diferencia de otras cintas animadas, no apunto al humor físico, sino a lo ingenioso que pueda llegar a resultar el díalogo.
Fantastic Mr. Fox es un imperdible de 2009, y por qué no, de la década, pero quizá les pueda resultar un poco extraño a quienes están esperando una película animada tradicional. Aún así, la animación tiene mucho más mérito que Avatar, y quizá, que Up para llevarse el Oscar a mejor película animada.



jueves, 26 de noviembre de 2009

Review: This Is It


Lo reconozco. Este review llega unas cuantas semanas tarde, pero créanme que vale la pena escribirlo.
Había querido ver This Is It desde que, sorpresivamente, aparecieron las críticas positivas en la web a algo que no parecía ser más que otro intento de sacar provecho de la franquicia del difunto Michael Jackson. Mis prejuicios, como los de todos, eran varios a la hora de pensar en un documental póstumo, donde las grabaciones, si bien eran en un elegante HD, nunca tuvieron como propósito estrenarse en la pantalla grande.
Pasaron semanas y la verdad es que ya no me importaba mucho perderme la película en el cine, sin darme cuenta de que me perdía de algo importante. Y es que a pesar de que el sonido de la sala no acompañó mucho en la función de This Is It, puedo decir que la experiencia fue más que satisfactoria. De hecho, me atrevo a decir que This Is It es una película que todo aquél que gusta de la música de MJ debería ver.
Entiendan que cuando hablamos de la película de Kenny Ortega, director del filme y también productor de los conciertos en Londres sobre los cuales trata This Is It; no solo hablamos de Michael Jackson haciendo su show y mostrándonos su arte. También hablamos de Michael Jackson como músico, profesional, y sobre todo, como la extremadamente carismática persona que era. Más alla de todos los misterios que rodean la vida y muerte de MJ, This Is It nos invita a vivir directamente su mundo sobre y detrás el escenario, donde lo vemos como un imponente general: uno que conoce y domina cada aspecto de la performance en el concierto. En este sentido la cinta nos encanta tanto con momentos donde es inevitable moverse al ritmo de sus clásicos, como escenas de sutíl pero significativa tensión entre MJ y sus músicos, bailarines, e incluso el mismísimo Kenny Ortega, al momento de definir aspectos musicales y logísticos. Y es aquí donde vemos a Michael Jackson como nunca lo habíamos visto antes, y probablemente como nunca lo hubiésemos visto si This Is It no se hubiese estrenado: como un genio de la música.
Puede que This is It no sea la película de concierto definitiva. Pero si es una excelente cinta en muchos niveles. Sin ahondar en la vida de Michael Jackson, This Is It muestra mucho más de lo que esperamos, y les puedo asegurar que aún si su gusto por MJ no llega al fanatismo, disfrutarán este mucho-más-que-documental de principio a fin, y lo más importante: recordarán al Rey del Pop como nunca pensaron que lo harían.



sábado, 14 de noviembre de 2009

(500) Días con Summer


Mucho tuve que esperar para tener al fin una copia de (500) Days of Summer (2009); aclamada por la crítica y el público, y por supuesto, ignorada completamente por los cines de nuestro querido país. El entusiasmo era mucho y las expectativas eran altas: una comedia romántica (que supuestamente no es tan romántica) que genera tal entusiasmo en gringolandia es algo que no se puede dejar pasar. Mal que mal, la última vez que pasó algo así, si mal no recuerdo, fue en 2007 con Knocked Up.
Ahora a lo nuestro. De frentón hay que decir que (500) Days of Summer no es una película que agradará a todo el mundo: con tantas alusiones pop, tanta narrativa no-lineal, tanta felicidad, y tanto color, podría molestar a más de alguno, llevándolo a recordar otra película con amantes y detractores: Amelié; sobre todo por esa voz en off que se entromete de vez en cuando para dar curiosos detalles de los personajes, o por lo "especial" y "único" de los mismos protagonistas.
Y es que el director Marc Webb se esfuerza demasiado por hacer que Tom (Joseph Gordon-Levitt) y Summer (Zooey Deschanel) nos caigan en gracia, pero para sorpresa de muchos, lo consigue con creces. Incluso el detractor más feroz de (500) Days of Summer se enamorará de ambos protagonistas y se sentirá identificado con más de alguna escena de esta historia donde él se enamora de ella, pero ella no cree en el amor, obligándolo a tratar de olvidarla, o tal vez, hacerla volver.
(500) Days of Summer es otra comedia romántica, y trata sobre el mismo cuento de siempre aún cuando desde el principio nos advierte que no es una historia de amor. Pero más allá de las comparaciones típicas del género, el filme se sale con la suya al darle un toque único a esas escenas archi-repetidas y que ya todos hemos visto mil veces en miles de cintas románticas. Marc Webb utiliza técnicas novedosas y entretenidas para contar esta historia que no sobreviviría por si misma si no fuera por lo hermoso de la cinematografía, lo ágil de la narración, y por supuesto, lo grandiosa que es la banda sonora.
Sin lugar a dudas, (500) Days of Summer es de lo mejor del año y merece la pena verla al menos una vez. O dos.